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La agricultura es una práctica que se ha llevado a cabo desde las primeras civilizaciones, por ello siempre ha sido protagonista de la economía de prácticamente todos los países. Casi el 80 por ciento del agua que se consume en el país va destinado a la agricultura. Así que es necesario que la calidad del agua sea la mejor para tener como resultados cultivos que cubran la producción y necesidades actuales.

El agua magnetizada es una de las opciones que en los últimos años ha ganado más terreno por los efectos positivos que tiene hacia la agricultura. En realidad el término es incorrectamente empleado, pues el agua no puede ser magnetizada, por lo que lo correcto sería decir agra tratada magnéticamente, pero a fin de compatibilizas con las frases existentes en el mercado, en este artículo, emplearemos el término comúnmente utilizado.

El mejorar la gestión de los recursos hídricos, especialmente en los últimos años que existen regiones donde comienzan a escasear, es de suma importancia para enfrentar los problemas medioambientales y crear un medio agrícola más eficiente. En uno de los sectores agrícolas donde más afecta la calidad del agua es en la producción de frutas y hortalizas. El uso de agua de riego de baja calidad es una preocupación constante, puesto que incluso el agua potable antes de pasar por algún tratamiento tiene altos niveles de salinidad y dureza del agua, además presenta algunos residuos de los sistemas de suministro.

Es por ello por lo que surge la necesidad de modernizar la producción agrícola al incorporar métodos que contribuyen a mejorar la productividad de los cultivos sin provocar daños al medio ambiente, como suele pasar con el uso de productos químicos para desalinizar, desincrustantes o reducir la dureza del agua. Una de la mejor forma de lograr esto es el uso de un sistema de magnetización del agua dedicada para el riego. Este no es un método novedoso, puesto que los primeros dispositivos para producir agua magnetizada surgieron en 1950, pero gracias a las necesidades actuales, esta tecnología ha evolucionado rápidamente y es cada vez más eficiente.

La magnetización del agua produce cambios en sus propiedades, en términos de óptica, electromagnetismo, termodinámica y mecánica. En comparación con el agua no magnetizada, se observa que la magnetización altera la constante dieléctrica, la viscosidad del fluido, la tensión superficial, la conductividad eléctrica y los puntos de congelación y ebullición. Esto afecta de manera positiva a su aplicación en la industria, la medicina y, por supuesto, en la agricultura.

Los efectos de la magnetización en distintos tipos de agua de riego, desde el agua salada o dura, así como el agua dulce, ha comprobado ser positivos en la influencia en los parámetros de crecimiento y rendimiento de distintos cultivos. La influencia del agua que ha sido magnetizada y es usada en los sistemas de riego, favoreció al crecimiento, la productividad y el rendimiento en el cultivo. Otro de los resultados que se han experimentado en las plantaciones que usan este tipo de agua es la disminución de la conductividad eléctrica y de los niveles de salinidad y sólidos en suspensión por influencia de la magnetización.

¿Cómo se produce el agua magnetizada?

Los sistemas para magnetizar el agua son relativamente simples, pero requieren de una instalación compleja para poder brindar los mejores resultados. Estos sistemas se diseñan con una serie de imanes con los que el agua tiene contacto durante cierto tiempo. El magnetismo de los imanes penetra el agua y produce cambios a nivel molecular en las propiedades del líquido.

El agua puede entrar en contacto con el imán de tres maneras distintas:

  1. La primera es donde sobre un recipiente vacío se cuelga un imán y con un chorro muy fino se va vertiendo el agua, hasta que el recipiente es llenado. Este método reproduce un proceso que ocurre de manera natural, cuando una corriente de agua se magnetiza al fluir por yacimientos de minerales magnéticos.
  2. En el segundo método se coloca un imán en una vasija llena de agua y se deja un promedio de seis a ocho horas, dependiendo la potencia del imán. Es un método muy seguro, pero se corre el riesgo de que el imán se oxide con el tiempo y afecte las moléculas del agua.
  3. En el tercer método el agua no entra en contacto con los imanes. Sino que se encuentra en recipientes de fondo plano, que están en el centro de un imán que tenga el polo norte expuesto y el otro en un imán con el polo sur expuesto. Los imanes usados son metálicos y cubren por completo el fondo de cada recipiente. Los recipientes deben ser de vidrio, acero inoxidable o plástico, materiales que permiten que el magnetismo fluya libremente y actúe sobre el líquido.

En el último método no se corre el riesgo de la generación de óxido en los imanes que pueda mezclarse con el líquido. Los recipientes pueden permanecer sobre los imanes todo el tiempo que haga falta, lo que permite que existan varios grados de magnetización. Después de que los recipientes son retirados de los imanes, los líquidos magnetizados se pueden mezclar.

Las principales ventajas de magnetizar el agua es que ahorrarán en los gastos de productos químicos para controlar las incrustaciones que generan las sales y los minerales que contienen el agua, no se requiere dar un seguimiento ni control de calidad al agua producida. Tampoco es necesario realizar análisis motivados por el propio proceso, y la calidad del agua no se ve alterada negativamente en ningún momento.

El tratamiento no sólo impide la formación de nuevas incrustaciones, sino que elimina las ya existentes en las tuberías, grifos y el resto del sistema de riego. Para la adquisición e instalación de los mejores sistemas de magnetización de agua, acudan con Movagro, empresa mexicana en donde nos especializamos en la fabricación de tecnología sustentable y ecológica para mejorar la calidad del agua, aplicando tratamiento magnético.

Nuestros productos se diseñan, fabrican y comercializan, cumpliendo las normas de calidad, lo que garantiza una efectividad superior al 98 por ciento, en la obtención de los resultados. Los acondicionadores magnéticos Less Salt, son diseñan de acuerdo con las características del agua y el entorno del proceso de manera personalizada e integral. Para conocer más sobre el agua magnetizada comuníquense con nosotros vía telefónica, donde con gusto los atenderemos.

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